En decisiones de vida, piensa con el corazón y siente con el cerebro

En la vida, la toma de decisiones es crítica, desde lo básico entre levantarte y permanecer en cama, qué color de ropa usar, tomar agua, té o café; hasta decidir qué estudiar, en qué invertir, con quién estar.

Tradicionalmente se ha dicho que las decisiones se toman con el cerebro, de preferencia con la parte racional, y se minimiza la importancia de la parte intuitiva, así como las emociones que una decisión nos genera.

En los últimos años, la intuición y la importancia de sentirse bien a la hora de tomar una decisión se ha valorado más.

A partir de numerosos estudios y descubrimientos de cómo funcionan de manera coordinada el Cerebro, el Corazón, el Intestino y la microbiota Intestinal, y el entorno que genera este mundo caótico y cambiante; es fundamental ser conscientes de la importancia de considerar tu emoción y sentimientos a la hora de tomar una decisión importante. Por supuesto que los datos, la experiencia, el análisis de la realidad son importantes; sin embargo ¿cómo crearás nuevas experiencias y conocimientos, si no tomas riesgos?

La función principal de nuestro cerebro es protegernos, sobrevivir; es por ello que cuando experimentas una emoción, en especial una nueva e intensa, la amígdala lo traduce como miedo, provocando la reacción que te sea más natural: atacas, te paralizas o huyes.

Tampoco se trata de que te abandones a los impulsos de las emociones y sentimientos; la inteligencia emocional y la práctica de mindfulness te permitirán balancear de manera productiva la razón y la emoción a la hora de tomar decisiones de vida.

Te invito a ver el siguiente video para profundizar en la relación que tiene el cerebro y el corazón a la hora de tomar decisiones.

Adiós iPhone. Eres tú, no soy yo

6 años desde que iniciamos nuestra relación, si bien no era perfecta, sí tuvimos numerosos momentos de satisfacción y entendimiento. Resistimos las crisis y generamos riqueza juntos; parecía que nuestra relación sería para toda la vida… pero no fue así.
Tu ambición, tus celos, tus gustos y excesos; pero sobre todo, tus engaños, me han orillado a tomar la decisión de cambiarte.
Al principio me sentí desolado, creí que no podría encontrar a alguien mejor que tú.
Me equivoqué.
Encontré a alguien que no solo se ha adaptado a mí de manera rápida y satisfactoria; sino que, incluso, me ha hecho olvidar muchas de las cosas por las que estaba contigo.
Su apertura, flexibilidad y capacidad, me han hecho sentir libre de las limitaciones a las que me tenías condicionado.
En especial, su imagen, carisma y poder, así como su comprensión de que podemos encontrar la felicidad sin tener que lastimar nuestra economía; es lo que me ha hecho decidir entregarme por completo a esta relación.
No sé si es un adiós para siempre, depende de ti.

Año nuevo: Oportunidad nueva

365 oportunidadesEl nuevo año es una transición que a nivel general y superficial se trata de asignar un nuevo dígito a la fecha, y que de manera profunda y significativa, para muchos, representa una oportunidad de cambio.

El nuevo año es un cambio de ciclo que impacta a muchas personas de diversas maneras que modifican sus pensamientos, sentimientos, emociones y perspectivas de presente y futuro.

Para muchos es un “cierre”, una terminación de procesos personales, laborales o relacionales que representa nuevas posibilidades. Para otros es un “inicio”, algo nuevo que impulsa a adquirir hábitos, conductas y/o actitudes diferentes.

El año nuevo pues, representa para todos un cambio, desde lo básico de la fecha, hasta esa posibilidad de realizar modificaciones de algún aspecto de la vida o de la persona misma.

El cambio implica un proceso emocional.

Darwin-cambioEl nuevo año es algo imposible de evitar, está intrínsecamente relacionado con la conciencia de tiempo; por ello, para muchos, es un proceso que los enfrenta y sacude de manera emocionalmente profunda; ya sea positiva o negativamente.

Como en todo proceso de cambio, aceptar es fundamental para manejar las modificaciones que dicha transición impliquen. Realizar un balance de lo logrado hasta ese momento y visualizar las posibilidades que presenta el futuro es una buena forma de aceptación.

Para algunos el balance puede no ser positivo y, la mayoría, verá al año nuevo como la oportunidad de que las cosas mejoren. Son aquellos con balance negativo y una visión pesimista del futuro, los que pueden experimentar síntomas de depresión.

La visión optimista del futuro es fundamental para enfrentar un cambio de ciclo. Por ello, es natural que se planteen propósitos de vida para lo que se avecina. Algunos con elementos realistas para su consecución y otros con más optimismo que capacidad para lograrlos. Al final todos abonan a enfrentar el año nuevo de una manera positiva.

Mafalda-año nuevoPara aquellos que, al visualizar el futuro, se enfrentan ante una realidad difícil, abrumadora y dolorosa; será fundamental establecer acciones que, sin cegarse a dicha realidad, les permitan identificar las oportunidades que disminuyan o mitiguen el impacto negativo que se avecina.

Las habilidades clave de la Inteligencia Emocional como el Auto-conocimiento (Auto conciencia), el Auto-control (Auto regulación) y la Auto-motivación (Motivación) son fundamentales para tomar las decisiones que, ante un balance negativo del pasado, junto a una perspectiva poco alentadora del futuro; serán las que nos permitirán encontrar, seguramente, las oportunidades para enfrentar mejor el nuevo año.

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