El secuestro de la amígdala

Joseph LeDoux, neurocientífico de la Universidad de Nueva York, fue el primero en descubrir la importancia y el peso de la amígdala en el cerebro emocional, y años después Daniel Goleman acuñó el término secuestro amigdalar en su best-seller “Inteligencia Emocional” para referirse a esos instantes en los que nos dejamos llevar por nuestras emociones más básicas provocando una respuesta ilógica.

La amígdala (que en griego significa almendra, por su forma) es una glándula que forma parte del cerebro primitivo y en la que residen algunas de las emociones básicas, como la ira o el miedo.

Durante un secuestro emocional, las personas pueden hacer cosas que no harían normalmente, y de las que suelen arrepentirse cuando recuperan la calma; esto sucede porque la emoción les ciega y el pensamiento racional parece quedar totalmente desplazado.

Te compartimos un video con una sencilla explicación al respecto.

Además otro video con ejemplos de emociones desbordadas en algunos deportes.

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