La Zona de Confort, el Arousal y su impacto en el Rendimiento y la Productividad

La zona de confort se ha estigmatizado de manera negativa por muchos autores; es momento de reconocer que en un entorno VUCA y en medio de la pandemia de COVID-19 y sus variantes, es una zona que permite lograr un alto nivel de rendimiento y productividad.

Cuando desarrollé el modelo de Equilibrios de Excelencia fue con base en mi experiencia en la gestión de personas y, al representarlo utilicé la llamada «curva normal», utilizada para representar límites en procesos y las probabilidades de eventos en ellos.

Al continuar estudiando acerca de la importancia del balance en la gestión de personas y de la inteligencia emocional, he ido profundizando y aprendiendo que el concepto de equilibrio para lograr el máximo rendimiento es bastante antiguo y, entre las primeras referencias, se encuentra la Ley de Yerkes-Dodson (1908), la cual afirma que

el rendimiento tiende a mejorar cuando las personas poseen un nivel óptimo de arousal o activación, en cambio, cuando el nivel sobrepasa o se ubica por debajo de él, en ambos casos el desempeño, tiende a decaer significativamente.

Importancia del Equilibrio en el Desempeño

Esta ley, producto de una serie de experimentos del comportamiento y su relación con la excitación de la corteza cerebral, generaron una serie de conceptos que hoy son especialmente vigentes en la «Nueva Realidad» y que merecen una atención especial.

La Zona de Confort.

Para Robert M. Yerkes y John D. Dodson, un estado de comodidad relativa genera un nivel constante de rendimiento.Sin embargo, también puntualizaron que para mejorar ese rendimiento necesitamos experimentar cierto grado de ansiedad, salir a conquistar un espacio en el que el estrés aumenta un poco. Llamaron a ese espacio «ansiedad óptima», e indicaron que se encuentra justo fuera de las fronteras de nuestra zona de confort.Para estos psicólogos investigadores la zona de confort es una zona productiva en donde puedes alcanzar un desempeño óptimo y que puedes crecerla a medida que enfrentas nuevas experiencias, retos y experiencias, las cuales, por supuesto te generarán cierto grado de estrés positivo y, ¿por qué no? hasta productivo; la clave es balancear la intensidad y duración de esos estímulos.

Equilibrio en el estrés

El Arousal.

El arousal es un constructo psicológico que mide la activación, tanto a nivel fisiológico como de los eventos internos de nuestro organismo. Por su calidad activadora de la conducta, tiene una relación directa con la atención y por ende, con el rendimiento.Mediante el arousal podemos predecir el desempeño de un sujeto en una determinada tarea, estableciendo una relación de mayor rendimiento con un nivel de activación elevado, que vendría representándose de forma variable desde el estado de sueño o vigilia, hasta los estados más altos relativos a la euforia, la excitación o incluso la cólera. Se podría decir que el arousal es activación en sí misma, es nuestra condición para actuar.

Arousal y Rendimiiento

El arousal tiene una relación estrecha con las emociones, pues estados emocionales intensos pueden provocar cambios bruscos en nuestros niveles de activación o arousal.Es por ello fundamental la autoconciencia y generar estados de activación o relajamiento que nos permitan lograr el balance adecuado y, así, alcanzar nuestro máximo nivel de rendimiento.

Curva de Rendimiento

Los Equilibrios de Excelencia.

Por lo anterior, el Equilibrio de Equilibrios se confirma como un modelo fundamental para el autoconocimiento, la autoconciencia y la autorregulación para lograr el máximo nivel de desempeño en tus relaciones personales y profesionales.

El Equilibrio de Equilibrios

Vivir en equilibrio no es un modo estático, sino un estado dinámico dentro de la Zona de Flexibilidad Situacional que te permite alcanzar tu máximo nivel de desempeño sin caer en los extremos que te alejan de la excelencia.

¿Deseas conocer más de la importancia del balance en tu gestión personal y profesional y profundizar en los Equilibrios de ExcelenciaCONTÁCTANOS.

Auto Empodérate: Crea tu Filosofía Personal

La mayoría de nosotros vamos por la vida con una idea general de quiénes somos y, en muchas circunstancias, eso es suficiente. Nos las arreglamos. Pero, si quieres dar lo mejor de ti y fortalecer tu confianza en ti mismo, incluso tener menos miedo de las opiniones de las personas, necesitas desarrollar un sentido más fuerte y mucho más profundo de quién eres.

Para lograr este nivel más profundo de ti mismo, puedes comenzar desarrollando una filosofía personal: es decir, una palabra o frase que exprese sus creencias y valores básicos.

Al idear una filosofía personal, hágase una serie de preguntas:

  • Cuando estoy en mi mejor momento, ¿qué creencias se encuentran justo debajo de la superficie de mis pensamientos y acciones?
  • ¿Quiénes son las personas que demuestran características y cualidades que están alineadas con las mías?
  • ¿Cuáles son esas cualidades?
  • ¿Cuáles son tus citas favoritas? ¿Tus palabras favoritas?

Una vez que hayas respondido estas preguntas, encierra en un círculo las palabras que te llamen la atención y tacha las que no.

Después de estudiar lo que queda, trata de pensar en una frase u oración que se alinee exactamente con quién eres y cómo quieres vivir tu vida.

Comparte el borrador con un ser querido, solicita su opinión y afina tu filosofía personal a partir de ahí.

Luego, escríbela o imprímela en un buen papel, colócala a la vista y vuelve a ella todos los días.

Elaborar una filosofía personal puede ser un ejercicio revelador y poderoso.

Una vez que hayas desarrollado tu filosofía personal, comprométete a vivir de acuerdo con sus principios.

Comienza en casa. Dile a esa persona que la amas. Baila en una boda. Toma riesgos. Sé respetuosamente raro. (Eso probablemente significa, ser tú simplemente).

Luego, inténtalo en el trabajo. Da una presentación. Ve por esa promoción. Haz cosas que generen las opiniones de los demás. Cuando sientas que el poder de la opinión de otros te detiene, simplemente reconócelo y vuelve a conectarte con tu filosofía personal y ése objetivo más amplio que quieres lograr.

En el futuro, solicita comentarios de una lista corta de personas que te importan. La reflexión honesta es un componente vital del dominio de ti mismo, así lograrás Auto Empoderarte y, con esa actitud, nada podrá detenerte.

Sobre todo, recuerda que el crecimiento y el aprendizaje tienen lugar cuando estás operando al límite de tu capacidad. Es como inflar un globo que ya está casi inflado, vivir de acuerdo con tu filosofía personal requerirá más esfuerzo y poder, más el resultado, que es expresar auténtica y artísticamente quién eres, te empujará a vivir y trabajar con más propósito y significado.

Ejemplo: La filosofía personal de Pete Carroll entrenador en jefe de los Seattle Seahawks, es «competir siempre«. Para el entrenador Carroll, competir siempre significa pasar todos los días trabajando duro para mejorar y alcanzar su máximo potencial. Esta filosofía no es un lugar común o un eslogan; más bien, es su brújula, que guía sus acciones, pensamientos y decisiones. Como entrenador. Como padre. Como amigo. En cada área de la vida.

No esperes más y date la oportunidad de iniciar este año con tu filosofía personal como tu brújula para navegar en las aguas turbulentas de este mundo VUCA.

Basado en: «How to Stop Worrying About What Other People Think of You», de Michael Gervais

¿Requieres ayuda? Nuestro servicio de acompañamiento y coaching puede ser para ti.

Conoce nuestros servicios de valor.

Eres más capaz de lo que Crees

¿Eres una persona competente y dudas de tus capacidades?

¿Eres una persona capaz y aun así sufres de inseguridad?

No te preocupes estás bajo el efecto Dunning-Kruger o Síndrome del Impostor.

¿Tienes un jefe que no valora tus contribuciones?

¿Tienes un compañero que cree que lo sabe todo y, en los hechos, es un incompetente?

¿Tu jefe te asigna actividades básicas y no aprovecha tu potencial?

¿Conoces una persona que presume de su experiencia, conocimiento y capacidad para solucionar problemas, más sus resultados son pobres y no parece darse cuenta de ello?

Ellos también están bajo el efecto Dunning-Kruger

En psicología social, el efecto Dunning-Kruger es un sesgo cognitivo en virtud del cual los individuos incompetentes tienden a sobreestimar su habilidad, mientras que los individuos altamente competentes tienden a subestimar su habilidad en relación con la de otros. Está relacionado con el sesgo cognitivo de la superioridad ilusoria.

El efecto Dunning-Kruger fue descrito por los psicólogos sociales David Dunning y Justin Kruger en 1999. Sus resultados fueron publicados en el Journal of Personality and Social Psychology de diciembre de 1999 y les hizo merecedores, a ambos, del Premio Nobel de Psicología en 2000.

En sus propias palabras, el sesgo resulta de:

  • Una ilusión interna en personas incompetentes.
  • Una percepción externa errónea en personas competentes.

«La mala calibración del incompetente se debe a un error sobre uno mismo, mientras que la mala calibración del altamente competente se debe a un error sobre los demás».

Kruger y Dunning investigaron cierto número de estudios previos que tendían a sugerir que, en diversas habilidades como la comprensión lectora, conducción de vehículos de motor y juegos como el ajedrez o el tenis, «La ignorancia genera confianza más frecuentemente que el conocimiento». Su hipótesis es que, en una habilidad típica que los humanos poseen en mayor o menor grado:

  • Los individuos incompetentes tienden a sobrestimar su propia habilidad.
  • Los individuos incompetentes son incapaces de reconocer la habilidad de otros.
  • Los individuos incompetentes son incapaces de reconocer su extrema insuficiencia.

Si pueden ser entrenados para mejorar sustancialmente su propio nivel de habilidad, estos individuos pueden reconocer y aceptar su falta de habilidades previa.

Mientras tanto, la gente con conocimiento real tiende a subestimar su competencia.

Ahora que ya conoces el efecto Dunning-Kruger y consideras que estás sufriendo del síndrome del impostor, ten presente lo siguiente:

  • Primero lo primero. Este fenómeno psicológico no dura para siempre es como un valle momentáneo en donde caemos. Ahora, si estás constantemente en él, considera ayuda profesional.
  • La realidad es que es poco común que dures mucho tiempo en ese estado, así que eventualmente volverás a recuperar tu seguridad personal.
  • Aprende a ver las cosas por lo que realmente son. Realiza una lista de tus fortalezas y debilidades, de tus logros reconocidos por los demás, de tus “fracasos” junto con los aprendizajes que te generaron (si lo requieres, esfuérzate en generar al menos TRES aprendizajes por cada fracaso).
  • Aprender a ver el mundo como realmente es y no por como creemos o queremos que sea, nos va a ayudar no solo a evitar el síndrome del impostor, sino a apreciar más la vida y a sufrir menos cuando caigamos.
  • Haz una lista objetiva de los porqués. Cuando sientas que no mereces lo que tienes (bueno o malo) haz una lista y mira cómo tus acciones y situaciones te llevaron allí. Si el resultado no es el que esperabas tendrás suficiente información como para mejorar los caminos que te llevaron a ese estado.
  • Enfréntate a la cruda realidad de que si estás ahí es por una razón. Los indicios de sentirse una farsa, usualmente, se dan frente a retos que se nos presentan. Has dado presentaciones, pero «no frente a tanta gente» no crees que puedas hacerlo, no mereces hacerlo. Créeme que si no lo merecieras no estarías ahí.
  • No todo es tan malo. El síndrome del impostor, es bueno para mantener en calma esa parte de nuestro cerebro que desea elevarse por encima de los demás y nos hace ser engreídos. Solo procura mantenerlo en control para que te mantenga los pies en la tierra y no debajo de ella.
  • Relájate. Nadie es tan malo ni tan bueno. Si algo te falta, haz un espacio e identifica tus recursos para obtenerlo. Disfruta del proceso de aprender, no tienes que leer todo un libro de 300 páginas; revisa el contenido, los títulos, los gráficos, las frases resaltadas y detente en lo que llame tu atención; te sorprenderás de lo que habrás aprendido después de cinco minutos de tu atención.