100 Consejos para lograr una mejor calidad de vida

¿Cómo lograr una mayor calidad de vida? Aquí las 100 cosas que son claves para la gestión de uno mismo en la vida.

1. No juzgues la vida de nadie, es el rasgo de mayor mediocridad de una persona. Si alguien quiere dejarlo todo y dar la vuelta al mundo, apóyale; si quiere ser cura, anímalo; y si quiere vivir en el campo alejado del mundanal ruido, también. Es su vida.

2. Sueña y sueña a lo grande, los sueños nos mantienen vivos y tiran de nosotros para delante. La depresión, dicho de manera coloquial, es la ausencia de sueños.

3. No envidies, es una derrota personal, la manifestación más evidente de que no estás satisfecho con tu vida. Encuentra tu camino y la envidia desaparecerá.

4. Practica el humor, es bueno para la salud física y mental, y mejora las relaciones personales.

5. Sé generoso, te sentirás bien: “Lo que das, te lo das; lo que no das, te lo quitas” (Jodorowsky).

6. Piensa menos y siente más: los sentimientos son el lenguaje del alma. Escucha lo que te dice el corazón: “Cuando piensas demasiado impides que las cosas sucedan” (Rosario Flores).

7. Aprende a no escuchar, poca gente está preparada mentalmente para entender tus sueños. Te criticarán y no te será fácil abstraerte de las críticas.

8. Practica la ley de la gratitud, es la primera ley del universo. Es difícil que ocurra nada bueno sin ser agradecido. Jean de la Bruyére afirmaba: “Solo un exceso es recomendable en el mundo: el exceso de gratitud”.

9. Omnia in bonum: todo lo que ocurre es para bien, aunque en un primer momento no lo entiendas. Los puntos se conectan en algún lugar del camino.

10. Practica deporte, y deporte no es sólo ir a correr, a la piscina o al gimnasio, es, sobre todo, estar activo.

11. Lee mucho y de todo (economía, psicología, marketing, filosofía, historia…), amplia muchas perspectivas y aporta muchos ángulos de vista. La creatividad no es más que la unión de informaciones distantes.

12. Sonríe y vencerás: la sonrisa es la forma más barata de mejorar tu apariencia… y como dijo Paco Rabanne, “el mejor atuendo de una modelo”.

13. Escucha música: es una gran generadora de estados de ánimo y gracias a ella se trasciende a un estado que predispone a dar lo mejor. “La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo”, afirmaba Platón.

14. Ve al cine: una buena película con su guión, con su banda sonora, con sus actores… puede aportar muchos inputs vitales.

15. No vayas demasiado rápido, te será imposible disfrutar de lo que haces. Los sabios suelen pecar de lentos.

16. Vive cada instante: estés donde estés y hagas lo que hagas, disfrútalo con intensidad. Es el eternal now oriental. No tengas tu cabeza en otra parte.

17. Sé versátil, o lo que es lo mismo, saborea de igual manera un bocadillo de jamón sentado en el borde de un río como de una comida en un restaurante de tres estrellas michelín.

18. Viaja todo lo que puedas: viajar no es ir muy lejos sino moverse con la mente abierta y empaparse de todo lo que se ve. No conozco ningún sitio que no merezca la pena. Y cuando viajes olvídate de la tortilla de patatas.

19. Lo de fuera es lo de dentro: “Aunque nada cambie, si tú cambias, todo cambia” (Álex Rovira). Dicho de otra manera: “Cuando cambiamos la forma de mirar las cosas, las cosas que miramos cambian” (Dyer). ¿No te has dado cuenta que el día que estás de mejor ánimo las cosas funcionan mejor?

20. Ten una actitud mental abierta: todo te da pistas y señales hacia dónde debes dirigir tus pasos. No desprecies lo que no entiendes e intenta digerirlo.

21. ¿Cómo encontrar tu camino en la vida? Hazte una pregunta: ¿Qué me hace sentir bien? Por ahí andan los tiros. Donde disfrutas están tus talentos. Entonces, busca la forma de llegar y no te parapetes en las circunstancias para no hacerlo.

22. Huye de los pesimistas, son un auténtico cáncer de la vida, chupan energía a no poder más y te dejan mal cuerpo.

23. Sé curioso: es uno de los rasgos que más distinguen a las personas felices, siempre tienen proyectos por realizar: aprender inglés, a cocinar, ir a algún país…

24. Intenta estar en contacto con la naturaleza: mar, montaña, animales, ríos, plantas… Si interactúas con ella te enseñará muchas cosas y te transmitirá paz.

25. Una vez tomada una decisión, olvídate del resto de alternativas. Saca el máximo partido a la elegida. No intentes optimizar siempre, a veces las cosas salen mejor y otras peor.

26. Reconcíliate con el pasado: sí, es verdad, has hecho cosas mal, has dañado a personas, te equivocaste en ciertos comportamientos… pero también tienes derecho a fallar.

27. El fracaso no existe, sólo la experiencia. Todo suma.

28. Los obstáculos son la forma que tiene la vida de separar entre los que dicen que quieren algo de los que realmente lo quieren; los primeros “desistirán” y los segundos “persistirán”. Lo dice el manifiesto Vikingo: ¿Quién sabe lo que los problemas pueden hacer por ti?

29. Se puede aprender de todo y de todos, que no te quepa duda. Es una cuestión de educar tu mirada para descubrir lo positivo de cada situación.

30. No te quejes, seguramente hay gente en situaciones mucho peores que la tuya.

31. Como caigas en el victimismo, la resignación y la negación estás perdido. Son los rasgos que definen a los perdedores.

32. El dinero bien ganado y bien utilizado es maravilloso. No dejes que otros te hagan ver que es algo sucio. Mentira. Con dinero nos vestimos, viajamos, invertimos, hacemos donaciones… El problema no está en el dinero sino en la avaricia del ser humano.

33. Aléjate del concepto de propiedad: mi casa, mi coche, mi terreno… Muchas veces generan cargas y dependencias que te arruinan la vida. Hay gente que no vive por los compromisos financieros que se genera.

34. ¿Te apetece y puedes disfrutar de un velero? Alquílalo y disfrútalo. Si lo compras el resto del tiempo estará atracado generando gastos y preocupaciones sólo para satisfacer un ego frágil. Lo mismo para las casas/chalets y otros bienes materiales.

35. Deja el orgullo en casa, te impide corregir y mejorar. Tu mayor aliado: la humildad. Un «me equivoqué» y un «no sé» son muestras de inteligencia.

36. No intentes aparentar lo que no eres, se nota.

37. Todo tiene energía: personas, cosas, animales… y sólo hay de dos tipos: positiva (que construye) o negativa (que destruye). Busca en todo la primera y aléjate de la segunda. Cuando mejor te sientas, más en sintonía estás con el universo y en un estado más proclive para la expansividad, para crear, para que tus talentos se manifiesten.

38. Desde el derrotismo, el pesimismo, la actitud negativa es imposible construir nada. Cuando no te encuentres bien, actúa como si lo estuvieses. Las cosas positivas suceden a la gente positiva.

39. Acepta el misterio de la vida: no podrás entenderlo ni comprenderlo todo. Las contradicciones y paradojas forman parte de la vida.

40. Perdona: la venganza te deja saciado en el corto plazo pero en el largo te arrepientes. No merece la pena. Bastante cruz tiene ya el que ha cometido un crimen. Lo expresaba magistralmente Martín Seligman: “No puedes hacer daño al culpable no perdonando, pero puedes liberarte perdonándolo”.

41. Pide ayuda: no lo podrás hacer tú todo. Cada uno sabemos de lo que sabemos. Rodéate de gente competente. Lo caro casi siempre es barato, no sólo en dinero sino en preocupaciones y tiempo.

42. Si te gusta, escribe de vez en cuando, ayuda a poner en orden ideas y a amueblar la cabeza: “Escribir es conocerse y conocerse es vivir” (José Luis Sanpedro).

43. Mantén el contacto con los niños: son los grandes genios de la vida y te enseñarán muchas cosas: su curiosidad, su sentido lúdico, su gestión del error…

44. Mantén el contacto con los animales: Eduadro Punset explicaba: “La inteligencia emocional la aprendí de los animales”. Me lo creo.

45. Cuida tu máquina: tu cuerpo y tu mente. El primero con deporte, nutrición, cuidados…; y el segundo con lecturas, viajes, conversaciones, meditación…

46. Dispara primero y apunta después: “Lo importante no es lo que piensas, dices o planeas, sino lo que haces” (@blpgirl). Está bien planificar pero sin pasarse. El camino enseña muchas cosas.

47. Haz cosas: te arrepentirás más de lo que no hiciste en su día que de los errores que cometiste: “Entre hacer y no hacer elige siempre lo primero, porque si te equivocas al menos tendrás la experiencia” (Jodorowsky).

48. Si te atacan, responde con tranquilidad, no hay nada que desestabilice más.

49. Tú eres mucha gente, no vayas de autosuficiente: eres el sumatorio de un gran cantidad de personas que te hayan ayudado, no sólo materialmente sino emocional o personalmente. De algunas de ellas a lo mejor ni eres consciente de la ayuda que te prestaron.

50. Abre los ojos y los oídos: las oportunidades están en todos los lados y en todas las personas, muchas veces en lo más insospechado. Todo da indicios y pruebas.

51. Si te gustan y puedes, aprende idiomas, te abrirán muchas puertas en lo profesional y en lo personal.

52. Practica la diversidad: aunque te cueste, rodéate de personas con diferentes profesiones (abogados, ingenieros, psicólogos…), culturas (anglosajones, latinos, chinos…) y formas de vida (bohemios, ejecutivos agresivos, artistas…). No intentes comprender, absorbe.

53. Haz cosas sin esperar absolutamente nada a cambio… algunas veces te sorprenderás con lo que ocurre.

54. Relativiza: Cuando te duela algo, date una vuelta por la planta de oncología de un hospital infantil, por una cárcel o por un barrio marginal de drogas. Todas tus penas desaparecerán.

55. Sabiduría no es tener carreras universitarias, ni masters, ni idiomas… sino saber distinguir lo “esencial” de lo “accidental”. Hay gente que tiene una “sabiduría callada”, del hombre del campo, que ni siquiera ha pisado jamás un aula. Escúchalos.

56. Quien quiere hacer algo busca la forma; quien no quiere busca excusas. Así de claro. Si de verdad quieres un objetivo, lo lograrás.

57. Practica la fórmula KISS: Keep It Simple Stupid. Simplificar es vivir mejor. Hay gente experta en complicarse la vida.

58. Poco + Poco = Mucho. Es increíble lo que se puede lograr si cada uno ponemos de nuestra parte. Lo decía Mandela: “No es difícil cambiar el mundo, lo difícil es cambiarte a ti mismo”.

59. Imposible es eso que nadie ha hecho hasta que alguien lo rubrica. Por eso, como dice Silvio Rodríguez, “prefiero hablar de las cosas imposibles porque de lo posible se habla demasiado”. Un grupo musical cantaba: «Faltan soñadores y sobran intérpretes de sueños».

60. No te flageles: yo, tú y todos a veces somos unos incoherentes… Pecados del ser humano: “Es fácil creer en algo y no estar a la altura de tus creencias” (House). La mejora personal es un proceso, no un estado.

61. “Cuanto más te entiendas a ti mismo, más entenderás al mundo” (Paulo Coelho). Sobran los comentarios.

62. Sorprender nunca falla: verás como disfruta la gente cuando eres capaz de emocionarla con algo inesperado. La vida es emoción y las sorpresas son emocionantes. No es cuestión de grandes cosas, sino de algo no esperado. Muchas veces es fácil hacer feliz a los demás.

63. Despréndete de los resultados: tenlos en la cabeza pero no te obsesiones con ellos. Visualízalos pero que no te esclavicen. Los resultados no te pertenecen, te llegan.

64. Como tú te sientes, los demás te ven. No es cuestión de lo que eres, sino como te juzgas a ti mismo, de tu autoestima.

65. Si no tienes la autoestima muy elevada, pide a cinco personas de tu máxima confianza que te digan cinco cosas buenas de ti. Verás como hay muchos que valoran cosas tuyas.

66. Serenidad: Mucho más importante que lo que te ocurre es cómo lo afrontas. Piensa que todo sucede por algo. No te pelees con la vida, no le eches un pulso… es agotador.

67. Nunca es tarde para encontrar el sentido de la vida. Que lo conseguido hasta el momento no hipoteque tu porvenir. A veces tendrás que dejar de lado tus estudios, tus ascensos, tus amistades… para empezar tu auténtica vida.

68. Sé valiente: es imposible ser feliz de otra manera. El miedo produce muchas frustraciones, sobre todo el miedo al ridículo. Olvídalo. La primera vez duele mucho, menos la segunda, algo la tercera… hasta que desaparece porque te da igual el qué dirán.

69. La gente te respeta tanto como tú te haces respetar. No dejes que te manipulen. Si alguien no te acepta, apártate de él/ella.

70. Hay jaulas que son de oro: no culpes a nadie, la libertad individual siempre existe. Hay ascensos que amargan la vida. Los “cargos” muchas veces son “cargas”.

71. No escatimes elogios: son agradables para el que los recibe y te hacen sentir bien. A todo el mundo le gusta escuchar cosas buenas sobre él.

72. Asertividad: cuida el tono en las reprimendas. La gente está dispuesta a mejorar casi siempre pero lo que no soportan es que la humillen. Una crítica bien hecha se agradece como agua de mayo.

73. Si delegas y tienes paciencia para asumir los errores por falta de experiencia en quien has puesto tu confianza, con el tiempo verás qué lejos se puede llegar.

74. Ser amable y educado te abrirá muchas puertas. Una de las cosas que más rechaza la gente es la soberbia y la prepotencia.

75. No dejes la suerte en manos del azar: cuando quieres algo de verdad (no de palabra), todas las piezas del puzzle empiezan a encajar para que ocurra. Ten fe y no abandones. Recuerda lo de los obstáculos.

76. La soledad como refugio está bien; como forma de vida te mata lentamente.

77. Es fácil olvidar los mensajes importantes. Por ello, citas, objetivos, ideas… ponlos en lugares visibles. Ten un visual board, utiliza símbolos que te lo recuerden, utiliza frases de ánimo y positivas…

78. No intentes eliminar los pensamientos negativos sino reemplázalos con otros positivos. No luches contra lo que “no quieres” sino pon el foco en lo que “quieres”.

79. Ten paciencia: no se siembra hoy y se recoge mañana. Es ley de vida. Todo llega, pero no desistas. La vida es una cuestión de pegar tiros. Después de haber pegado muchos empiezas a ajustar el disparo mejor.

80. Aprende a decir no: al principio te pueden rechazar, con el paso del tiempo te pone en valor. Si crees que lo que ofreces lo vale, salvo excepciones, no cedas.

81. Uno de los grandes males sociales es la educación que nos uniformiza y nos mete a todos en el mismo saco. Cuidado con lo que aprendes. Educar es ayudar a cada persona a ser ella misma; educar es ayudar a una persona a ser feliz.

82. Comete locuras de vez en cuando: “El que esté libre de pecado… no sabe lo que se pierde” (@fanultra). No vayas dando una imagen exquisita, es mentira. Nadie somos ángeles. Además, errar –incluso intencionadamente- elimina presiones.

83. Pon en práctica tu creatividad: crear es una de las cosas que más satisfacciones proporciona. Crear es dejar tu huella, es la posibilidad de ser tú mismo. La creatividad no es una cosa del trabajo, sino de cualquier ámbito de la vida: en la cocina, preparando un viaje o en una fiesta.

84. Gestiona el cambio: las cosas no son estáticas sino que varían con el tiempo. Sé flexible y adáptate y gestiona las circunstancias, de otro modo lo pasarás mal. La vida es como el clima, es el que es, pero si llueve, toma el paraguas; si hace frío, ponte el abrigo; si tienes calor, enciende el aire acondicionado… Refunfuñar por lo que no es posible cambiar es inmadurez.

85. La honestidad, con uno mismo y con los demás, merece la pena.

86. Lo esencial de cada persona es su singularidad: “Lo que te hace diferente, te hace valioso; lo que hace diferente, te hace único”. Recuerda: no hay otro como tú. No existen los repetidos, ¡aprovéchalo!

87. La amistad no es conocerse de muchos años. Amistad es intercambio de intimidades, discreción, respeto, no juzgar… por eso, no abunda.

88. Los mayores enemigos suelen estar cerca: si tu familia, si tus amigos, si tus compañeros no te respetan… mándales a paseo. No te merecen.

89. No exprimas tanto la naranja que amargue el zumo. La avaricia rompe saco. A veces por no renunciar a un poco se pierde todo.

90. Algunas personas te engañarán, otras se aprovecharán de ti. Acéptalo y aprende, pero no lo rumies constantemente en la cabeza, te haces daño a ti mismo.

91. No grites: a una persona que chilla sus razones le abandonan. La tranquilidad de espíritu facilita las relaciones y llegar a acuerdos.

92. Lo que abandonas, te abandona.

93. Si crees en algo y sale mal, continúa: Winners never quit; quitters never win. “Los ganadores nunca desisten; los que desisten nunca ganan”.

94. La realidad no es más que la manifestación de la conciencia colectiva de la humanidad. Somos lo que en cada momento hemos decidido ser. No protestemos: “Si cada uno barriese delante de su casa qué limpia estaría la ciudad” (Prov. Japonés).

95. Todas las crisis (tulipanes, ferrocarril, puntocom, subprimes…) a lo largo de la historia son iguales, producto de la avaricia. A día de hoy podemos decir que dentro de X años tendremos otra. Lo que cambia son los protagonistas.

96. Vivir es elegir y elegir es rechazar. Cada decisión implica renuncias. No te fijes en lo que dejas sino en lo que ganas con la alternativa elegida.

97. Desaprende. Tenemos demasiada basura en la cabeza, demasiados paradigmas y creencias que nos limitan. Lo decía Goethe: “Ten cuidado con lo que aprendes que no podrás olvidarlo”. Empieza a cuestionar y a no creerte lo que te cuentan.

98. Aprende a valorar lo inmaterial. Lo bueno de esta vida es que las cosas realmente importantes no se pueden comprar con dinero por mucho que uno que esté dispuesto a pagar por ellas. No se puede adquirir con el talonario afecto, ni confianza, ni lealtad, ni respeto… eso hay que ganárselo.

99. Lo que nunca falla es ser uno mismo. No negocies con la autenticidad y atrévete a ser quien eres: «No liberes al camello de su joroba puedes estar eliminándolo de ser camello» (Cheterton).

100. “La vida es maravillosa, pero hay que saber maravillarse” (Eduardo Jáuregui).

Tomado de una cadena de internet

La mejora continua es el cuento de “nunca acabar”

Ciclo de Mejora ContinuaEn la práctica de consultoría, al establecer métodos de mejora, siempre es satisfactorio alcanzar metas y lograr que una organización, o una sección de ella, mejore de manera significativa.

Al lograr que la constancia de una buena práctica se refleje en los resultados de una organización, no solo es gratificante en lo profesional, sino también en lo personal.

Pero ¿qué es lo que hace de la mejora continua, un proceso que no todas las organizaciones adoptan?

A continuación algunos aspectos que en nuestra práctica reconocemos como barreras para la creación de una cultura enfocada en la mejora continua:

Conformismo. En primer lugar mencionaría que existen organizaciones que están “conformes” por el estado en que se encuentran, incluso en los resultados que obtienen. ¿Si estoy “bien”, para qué me esfuerzo por estar mejor? Probablemente no sea una decisión consciente que asuman los líderes de dicha organización; pero es indudable que en la práctica es común encontrar personas de todos los niveles que asumen una posición conformista. Esta actitud es reforzada por el temor a “perder” lo obtenido, y a que la mejora a lograr no es suficientemente atractiva o significativa para aquellos que toman las decisiones. ¿Por qué habría de querer mejorar las condiciones de trabajo de sus empleados un dueño que obtiene ganancias mucho mejores que las que habría esperado cuando inició su empresa?

Desconocimiento. Otro aspecto es la falta de conocimiento de métodos, técnicas, herramientas, sistemas y/o de equipo de vanguardia que permitan el incremento de valor agregado al eliminar tiempos muertos, disminuir el exceso de trabajo o esfuerzo realizado o incluso incrementar la relación de productividad al disminuir desperdicios de tiempo, material o energía. Es por ello que la actualización constante y participación en expos relacionadas con los procesos clave de la organización, son aspectos que se deben considerar como estratégicos por parte de los ejecutivos de una organización.

Creer en cuentos de hadas. Una de las barreras más comunes que como consultor enfrento en una organización; es la creencia de que existen “recetas o varitas mágicas” para que la mejora se refleje en los resultados de manera inmediata. Es natural que exista resistencia ante un nuevo método o práctica de trabajo, incluso para aceptar una mejora tecnológica, es por ello que cualquier proceso de mejora, debe considerar un periodo de tiempo para vencer dicha resistencia. El tiempo dependerá de la naturaleza y nivel de las personas que más presentan resistencia a la mejora. Generalmente hay que considerar que es muy común que al implementar un nuevo método, se presente una caída en los resultados normales, antes de que la mejora sea una realidad.

Se cuidan primero los centavos. Otro aspecto que limita las iniciativas de mejora, es el aspecto de la inversión inicial para que la mejora se lleve a cabo. Es común que se pierdan de vista los beneficios a mediano y largo plazo, por la presión que ejerce la situación actual en la mente de los ejecutivos. Un ejemplo común es el no invertir en capacitación o en programas de reconocimiento cuando se tiene una alta rotación de personal. Se genera un círculo vicioso que se refuerza día tras día: La gente renuncia de la empresa, la empresa no capacita ni reconoce porque la gente no dura en la organización, la gente se va porque no ve oportunidades de desarrollo y no es reconocido su esfuerzo cotidiano. Es muy común escuchar la frase “es más caro hacer un Cliente nuevo que mantener a uno que ya se tiene”; pues esta frase también aplica para el personal de la empresa: “Es más caro contratar a una persona nueva, que desarrollar a un empleado”. Como el ejemplo anterior se tienen muchos más: Se compra materia prima más barata, pero que genera más desperdicio, fallas de calidad y reclamos de clientes. Se adquiere el equipo más económico, pero que tiene menos tiempo de garantía, menos infraestructura de soporte y hasta problemas para conseguir las refacciones o consumibles que generan tiempos muertos en su operación. El análisis costo-beneficio, no es una práctica generalizada y cuando se realiza, el enfoque es en el precio y no en los demás aspectos que agregan valor para la mejor decisión.

Auto-suficiencia absoluta. Otro aspecto que es muy común es la creencia, en algunos casos llega a ser convicción, de que la organización puede hacer todo y de todo sola. Este aspecto podría no ser una barrera para la implementación de procesos de mejora; si el día a día permitiera que las personas elegidas mantengan el enfoque en la mejora. Es común encontrar organizaciones que han iniciado procesos de mejora que llevan años con resultados mediocres. En estos casos las organizaciones están “cansadas” de iniciar proyectos que no llegan a buen término, en algunos casos se llega al grado de que la gente descalifica cualquier nueva iniciativa de mejora porque saben que no durarán o que para el cierre de mes, pasará a segunda o última prioridad.

Renovar o morir. Por último, en algunas organizaciones en las que se han implementado procesos de mejora y que han logrado los resultados que esperaban y hasta más; llega un momento en que el proceso mejorado es parte del día a día. El proceso ha sido dominado y, aunque las mediciones funcionan, la rutina se convierte en una variable más que provoca que el resultado fluctúe y disminuya de los niveles que se han establecido como positivos. Es en este punto en el que el Ciclo de Mejora debe renovarse. Sin embargo, algunos ejecutivos prefieren dejar las cosas como están, mantener sin cambio el proceso que fue mejorado y no dedicar tiempo ni recursos para su renovación. Algunos, incluso, argumentan que no tiene caso dedicar más recursos a renovar algo, cuya mejora no fue para siempre. Lo peor es cuando se ha relajado la disciplina y la organización “interpreta” que el proceso mejorado ya no es importante, y poco a poco se deja morir, producto del incumplimiento, la falta de seguimiento y no iniciar acciones para renovarlo.

Es por ello que estamos convencidos que el proceso de mejora continua es el cuento de nunca acabar. Entenderlo así, y vivirlo así, permitirá que todas las barreras sean pequeñas y que la organización logre, mantenga y perdure la mejora de sus procesos y se mantenga cerca de la excelencia… la cual nunca se alcanza por completo.

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Más sobre la falta de productividad en México

También en esta semana el Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC), dió a conocer los resultados de su  Índice de Productividad México con datos a 2009, donde toma en cuenta la cantidad de insumos utilizados en cada entidad con la producción final obtenida.

En el estudio, resalta que el crecimiento de la productividad en México se ha estancado en las últimas dos décadas, comparada con países como Corea del Sur, Irlanda y Estados Unidos que han sabido crear un ambiente propicio para su desarrollo.

La tasa de crecimiento de la productividad en México apenas ha crecido 2.1% desde 1991 hasta 2009, muy por debajo del 82.8% de Corea del Sur, 64.2% de Irlanda y 34.9% de Estados Unidos, según el CIDAC que retoma datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Productividad de los Estados
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