El fin de un año… tiempo de agradecer

gracias

El final de un año representa el cierre de un ciclo de vida natural. Es un momento propicio para la reflexión de lo que se ha logrado y de lo que se ha fallado; de lo que se ha ganado y lo que se ha perdido; de quienes han llegado y los que se han ido.

El final de un año es propicio para liberarnos, para perdonar, para visualizar un mejor futuro; pero en especial, es el momento de agradecer.

Por ello en este espacio debo agradecer a ti que nos visitas en este blog. ¡GRACIAS! por que día a día nos motivas a mejorar y seguir compartiendo estos temas que nos apasionan.

El poder del agradecimiento es una realidad y es un elemento fundamental de la inteligencia emocional. Ser agradecido tiene que ver con el auto conocimiento, con la empatía, con la socialización y muy en particular con el liderazgo.

Un Líder agradecido, será capaz de:

  • Reconocer a sus colaboradores.
  • Construir lealtad y compromiso en su gente.
  • Establecer relaciones Ganar-Ganar.
  • Compartir sus conocimientos y experiencia.
  • Desarrollar a otros líderes.
  • Ser optimista para construir un mejor futuro, a pesar de las condiciones presentes.
  • Desarrollar resiliencia.

La Doctora Beatriz Pelayo menciona en su libro «Inventario de Gratitud» que practicar la gratitud de manera cotidiana tiene efectos profundos en nuestro cerebro, cuando expresamos gratitud activamos regiones como el córtex prefrontal medial y el sistema límbico, estas áreas liberan neurotransmisores como la dopamina y la serotonina que promueven una sensación de bienestar general.

La práctica regular de la gratitud puede moldear nuestro cerebro, fortaleciendo las conexiones neuronales asociadas con la felicidad, la resiliencia y el rendimiento. La gratitud promueve la conexión humana, la generosidad y el aprecio por lo que se tiene. Es un hábito por medio del cual reconocemos y valoramos la bondad.

La gratitud fortalece las conexiones neuronales relacionadas con la recompensa y la empatía, lo que nos permite experimentar mayor satisfacción; también reduce la actividad en la amígdala, responsable del procesamiento del miedo y el estrés, lo que ayuda a regular nuestras emociones y enfrentar los desafíos con mayor resiliencia. Estos efectos positivos se suman para crear un ciclo virtuoso que potencia nuestra salud emocional, mental y física.

Por su parte Louise Hay (1926 – 2017) escritora de númerosos libros y apasionada de la importancia de agradecer, nos dijo:

Cuando nos sentimos agradecidos por nuestras experiencias pasadas y presentes, transcendemos los juicios de lo que consideramos que está bien o mal. Pasamos de ser víctimas a ser conscientes de nuestro poder de elección. Podemos elegir agradecer las oportunidades que nos ofrece la vida de aprender y avanzar o podemos simplemente quejarnos de lo que nos ha tocado vivir. Cuando agradecemos lo que nos sucede, le estamos diciendo Sí, a la vida; Sí estoy dispuesta/o a aprender las lecciones que he venido a aprender, ya sean de relaciones, laborales, de salud, económicas o profesionales.

Sin embargo, agradecer lo que aparentemente puede parecer un desastre es bastante más difícil que sentir agradecimiento cuando todo nos va sobre ruedas. Agradecer no implica negar el dolor, pero cuando transcendemos el dolor, la rabia, etc., agradeciendo la situación que nos ha tocado vivir, nos abrimos a las infinitas posibilidades que nos brinda la vida de avanzar hacia más felicidad y más plenitud.

Muchas personas han declarado que después de sufrir desengaños, pérdidas, enfermedades, incluso vivencias tremendamente traumáticas, se han sentido agradecidos por las experiencias que les han aportado:

  • La pérdida de un ser querido les ofreció la oportunidad de valorar a los personas que aún estaban a su lado, de agradecer los momentos vividos junto a la persona que falleció y a ser más amorosos y tolerantes con los demás.
  • Las dificultades económicas les ofreció la oportunidad de apreciar lo que ya tenían y a emplear sus recursos personales yacentes, para crear más prosperidad y abundancia en su vida.
  • La separación de su pareja, les brindó la posibilidad de ser independientes económicamente y a mejorar su autoestima, ofreciéndoles a su vez una nueva relación, más profunda y sincera.
  • Una enfermedad les ayudó a sanar su relación con el pasado, a perdonar, liberándolos del enorme peso del resentimiento.
  • El traslado a otra ciudad, les ayudó a expandir sus horizontes, conocer a otras personas y a superar limitaciones que quizás no hubiesen logrado quedándose en su ciudad.
  • Un problema laboral, les empujó a salir a buscar otro puesto más satisfactorio a nivel creativo y económico.

Agradecer todo lo que estamos viviendo en el presente, aunque momentáneamente no veamos el porqué de una situación dolorosa, nos da el poder y la energía necesaria para realizar cambios positivos. Nos ofrece la oportunidad de crecer y de avanzar en todos los aspectos de nuestra vida.

Si nos quedamos en el victimismo, quejándonos de nuestra mala suerte, perdemos la oportunidad de sacar todo nuestro potencial a la luz, nuestra creatividad, nuestros talentos, nuestros recursos internos, nuestro SER.

Cuando nos ocurre algo que no entendemos, podemos preguntarnos ¿qué puedo/qué necesito aprender de esta situación? ¿Cómo puedo mejorar mi vida y la de los que me rodean? ¿Qué lecciones esconde este acontecimiento?

Siempre podemos elegir. El momento de poder está siempre en el presente y es sólo transcendiendo lo aparentemente nefasto que podemos cambiar el futuro.

Es en el presente que creamos nuestro futuro. Toma tu poder y actúa: Agradece la oportunidad que te ofrece la vida de aprender y de avanzar hacia tu verdadero ser, tu esencia más profunda y a alcanzar tus sueños.

Es pues momento de agradecer, y por esa razón, TE AGRADEZCO tu compañía en este año que termina, confío en que seguiremos caminando en los senderos de la Inteligencia Emocional y la Productividad el próximo año.

Te dejo un par de videos como reflexión del poder del agradecimiento.

Caso Daniel Fleetwood y su pasión por Star Wars

daniel fleetwoodTras cumplir su último deseo, ver la última entrega de Star Wars, Daniel Fleetwood murió a los 32 años.

El joven paciente de cáncer, desahuciado en septiembre pasado, se hizo conocido recientemente después de una campaña para que le permitieran ver la película.

Su esposa Ashley organizó la campaña para que Disney y Lucasfilms permitieran a su marido ver «Star Wars VII: El despertar de la fuerza».

Este martes, Ashley Fleetwood confirmó su muerte en Facebook.

Daniel-2-850x560«Daniel luchó de forma increíble hasta el final. Ahora está con Dios y con la fuerza. Murió mientras dormía y en paz. Siempre será mi héroe y mi ídolo… Descansa en paz mi amor».

Fan «incondicional»

Daniel fue diagnosticado con una forma rara de cáncer en 2012.

Desde niño era un fan incondicional de «La guerra de las galaxias» y uno de sus últimos deseos fue poder ver la nueva entrega de la saga antes de que ésta llegue a los cines a fines de diciembre.

Tras la campaña de su esposa, que se volvió viral en las redes sociales, Disney y el director de la cinta J.J. Abrams le presentaron a Daniel la semana pasada una versión sin terminar de la película en su casa.

A la campaña se unieron incluso las estrellas de The Force Awakens, Mark Hamill, John Boyega y Carrie Fisher.

Durante una entrevista con la cadena local KPRC, Fleetwood declaró: «A juzgar por lo progresiva que se ha vuelto esta enfermedad en los pasados dos meses, realmente no creo que pueda ser capaz de lograrlo». Se refería a llegar vivo al día del estreno.

Poco después de la entrevista, Daniel recibió una llamada.

Era J.J. Abrams informándole que tendría la oportunidad de ver The Force Awakens antes de su estreno.

screen_shot_2015-11-10_at_11.10.31_amAhsley compartió la noticia en Facebook:»A todos nuestros maravillosos simpatizantes, amigos, familiares e increíbles desconocidos: el sueño final de Daniel acaba de ser concedido».

«Hoy los maravillosos Disney y Lucasfilms hicieron posible su último sueño».

Ashley también agradeció a «toda la increíble gente que ayudó a que esto ocurriera, ¡gracias por encima de todo!»

Tomado de BBC Mundo

En este espacio hemos hablado de la motivación y la felicidad; no podíamos dejar pasar este homenaje a un hombre que encontró la manera de fluir para acercarse a su muerte dejando una lección para el mundo.

¿Tú que quieres lograr antes de morir?

El final de una vida en Equilibrio – Descanse en Paz Wayne Dyer

Tus-Zonas-Erroneas-PortadaCuando leí el libro de «Tus Zonas erróneas» fue como un balde de agua fría. Tenía 14 años y, en plena adolescencia, buscaba culpar a los demás de todo lo que no me gustaba de la vida. Leer al Dr. Wayne Dyer fue una lección de vida, se convirtió en mi mentor y coach de vida; sin lugar a dudas transformó la forma en que veía el mundo, mis relaciones y los eventos a mi alrededor.

En aquel entonces pensaba que Wayne Dyer sería una persona que entendía bien la vida y que tenía una profunda consciencia de muerte, pues hasta en su apellido la llevaba (claro que morir en inglés es «die» y no dye; pero ese era un detalle que para un adolescente no era muy importante).

A finales del 2012, buscando las referencias de libros que hablaran del equilibrio, volví a encontrarme con el Dr. Dyer. En el artículo que publiqué el 1 de abril de 2013 de este mismo blog, hice referencia específica de su libro de «Vivir en Equilibrio» y se ha convertido en un complemento fundamental de mi libro «Equilibrios de Excelencia»; en especial para aquellos que buscan elementos más profundos, personales y espirituales de cómo vivir en equilibrio.

Wayne Dyer 1

El pasado 30 de agosto de este año, Wayne Dyer emprendió lo que el llamaba la «próxima aventura». Con apenas 75 años, Wayne fue un prolífico escritor y se le considera el «Padre de la motivación». El libro «Tus zonas erróneas» ha vendido 35 millones de copias en todo el mundo desde 1976.

Sin lugar a dudas su legado ha marcado las vidas de muchos; para mi, se ha ido otro de mis mentores y por ello no podía dejar de dedicarle estás lineas en este espacio.

Les dejo la película «El Cambio» en la que él mismo actúa y que refleja su espíritu y forma de pensamiento.