Las Habilidades "duras" contra las "blandas"
En los más de 25 de años de experiencia en capacitación, he podido observar cómo el desarrollo de habilidades técnicas (hard skills) es un proceso finito (inicio, proceso, final), que si bien involucra una complejidad de acuerdo al tipo de habilidad a desarrollar, es relativamente sencillo el proceso de enseñanza-aprendizaje, incluso la posibilidad de certificar dicha habilidad, es un proceso simple de preparación-operación-resultados.
No sucede así con las habilidades personales (soft skills), desarrollar habilidades de comunicación, liderazgo, colaboración, adaptabilidad, etc., implica mucho más que capacitar, practicar y evaluar. Los elementos culturales, sociales, de autoestima, automotivación, de actitud, y muchas otras más que cada persona «llevamos dentro», intervienen en la aceptación, comprensión y aprendizaje real de dichas habilidades. Además, una habilidad de comunicación en un medio determinado, con personas y entornos específicos; no garantiza un buen desempeño de la persona en un entorno diferente.
Una persona hábil técnicamente, puede echar todo a perder en el momento de comunicarse con sus superiores, colaboradores o, peor aún, sus Clientes.
“Actualmente, en las firmas de contables los ascensos raramente se consiguen sólo gracias a las habilidades técnicas. Cada vez se buscan más evidencias acerca de conocimientos comerciales, habilidades para relacionarse con los clientes, habilidades para desarrollar
nuevos negocios, así como habilidades gerenciales y de liderazgo. Las firmas quieren profesionales más‘redondeados’”.
Revisa el artículo de Guillermo S. Edelberg, Profesor Emérito de INCAE y profundiza en este tema, de actualidad.
Descanse en Paz Carlos Monsivais
No podría dejar este espacio sin mencionar a quién merece ser nombrado, no podría olvidar a quién por su obra, merece jamás ser olvidado. Carlos Monsivaís «el último escritor público en México».
Carlos Monsiváis Aceves (Ciudad de México, 4 de mayo de 1938 – Ciudad de México, 19 de junio de 2010) fue uno de los escritores más importantes del México contemporáneo. Su capacidad crítica, su estatura intelectual y su peculiaridad estilística lo convirtieron en una de las voces más reconocibles del panorama cultural hispánico. De igual modo, su omnipresencia en múltiples foros (revistas, mesas redondas, programas de radio y televisión, periódicos, coloquios, museos, películas, antologías, prólogos, etc.) lo hizo una celebridad y uno de los personajes fundamentales de la ciudad de México.
Algunas frases de una entrevista en su cumpleaños 70:
“A todos nos interesa la edad. Se vive como un regocijo un tiempo, y después se vive como un paréntesis entre el regocijo y la malignidad. A fin de cuentas se acepta con ese desinterés que es la resignación”.
“Si por madurez se entiende la capacidad de observar y de observarse a uno mismo o a una misma, sin prejuicios y sin obstinarse en adjudicarle a la realidad las limitaciones propias, la madurez es estimable y puede disfrutarse durante varias etapas”.