El Amor con Inteligencia Emocional

Amor e Inteligencia no siempre van juntos.
Se dice que «el amor es ciego, sordo y … tonto», por que es un de los sentimientos que generan más emociones, «por la confusión de los sentimientos se reconoce al amor», que definitivamente más afecta la vida y desempeño de las personas.
Amor es un tema complejo y siempre genera susceptibilidades; es por eso que en esta entrada compartiremos un extracto del libro «Manual para no Morir de Amor» de Walter Riso; el cual sin lugar a dudas es un libro objetivo, realista y contundente al plantear 10 principios de supervivencia afectiva. No es nuestra intención transgredir los derechos de autor, ante una obra tan reciente, es por ello que sólo compartiremos un extracto que refuerza el tema de esta entrada: ¿se puede ser inteligente emocionalmente en el amor?

«Es un hecho que la mayoría de las personas elegimos pareja exclusivamente con el corazón y no consideramos de manera racional otros aspectos que podrían ser fundamentales para la convivencia diaria. Los enamorados que conocen o intuyen el lado oscuro del otro se animan a sí mismos diciendo que el amor los ayudará a salir victoriosos.

«Decimos y hacemos muchas estupideces en nombre del amor: nos dejamos estafar, persistimos en relaciones donde el otro no nos ama, soportamos el maltrato, renunciamos a la vocación, matamos y nos suicidamos, sacrificamos nuestra libertad, negamos nuestros valores, en fin, el tan alabado amor, muchas veces se nos escapa de las manos y nos conduce a un callejón sin salida. Es evidente que, en una vida de relación, el sentimiento no lo suple todo. «Con el amor no basta», dicen los expertos, y tienen razón. Deberíamos elegir pareja de una manera más «razonada» y menos visceral: «Te deseo, me agradan muchas de tus cosas, pero todavía no sé si le vienes bien a mi vida, así mi cuerpo y mi ser me impulsen desordenadamente hacia ti». Lo siento por los fanáticos del enamoramiento, pero el amor, para los que nos movemos en un plano terrenal y no hemos trascendido, no suele ser tan incondicional (el número de desertores del tema es cada día mayor), ni mueve montañas: más bien te aplasta, si te descuidas y no lo sabes manejar.

«Antes de arriesgarte ciegamente, pon el entusiasmo entre paréntesis por un rato (…) y conéctate a un sistema de procesamiento más controlado (…). Una vez hayas descendido de la estratósfera, empieza a considerar ventajas y desventajas, pros y contras y tus expectativas más entrañables; trata de pensar de la cintura hacia arriba y no de la cintura para abajo. Hazlo como un ejercicio, una disciplina: quédate en la realidad concreta, tratando de ver las cosas como son. Si repites esta práctica de conectarte y desconectarte con la emoción, irás forjando una nueva habilidad que te servirá en el futuro: serás capaz de integrar razón y emoción y discernir cuándo sobra una o falta la otra.»

Si deseas profundizar en cómo Aplicar la Inteligencia Emocional en el Amor, definitivamente te recomendamos leer el «Manual para no morir de amor» de Walter Riso.

En memoria de Eli Goldratt

Este 11 de Julio se cumple un mes del fallecimiento del Dr Eliyahu M. Goldratt, autor del libro «La Meta» el cuál significó un cambio de paradigma en la literatura de negocios.

Hacer de lo complejo algo simple, era tal vez la virtud más destacable de la inteligencia del Dr Goldratt.
Hace un poco más de 10 años tuve la oportunidad de asistir a uno de sus seminarios vía satélite, y fue una experiencia única, enriquecedora y reveladora. Goldratt era un verdadero «gurú», pero real, práctico, enfocado en la productividad, o como el lo llamaba: «Troughput».
Una mente brillante y un espíritu incansable en la búsqueda de la Mejora Continua.

«Hacen falta genios en vida» dice una canción del grupo Mecano en honor de Salvador Dalí; bien puede aplicar para el Dr Eli Goldratt.

Descanse en Paz.
A continuación un video acerca de la resistencia al cambio, uno de los temas tratados en su último libro: ¿No es obvio?

Me permito reproducir el obituario de uno de sus seguidores en España, Mario Calvet:

ELIYAHU M. GOLDRATT

ELIYAHU M. GOLDRATT
Hace 64 años nació un gigante. El doctor Eliyahu Goldratt empleó toda su vida adulta y profesional a la batalla para demostrar que este mundo puede ser mejor. Muchos de nosotros pensamos que realmente es posible conseguirlo y que personas como Eli Goldratt son referentes para esforzarnos en conseguirlo. Para ello, hemos de tener el valor de asumir grandes retos, poner en duda nuestros supuestos y creencias de forma que podamos crear y mejorar. En definitiva utilizar el potencial del pensamiento, tal y como Goldratt nos ha recomendado y en muchos casos enseñado a hacer.
Aplicando estos principios en diversas áreas de gestión y desarrollo de las organizaciones, Eli Goldratt creó la “Teoría de las Restricciones“. Su legado es incalculable. No solo a través de sus libros, como el best seller “La meta” o sus videoconferencias mundiales vía satélite, sino a través de su gigantesco esfuerzo personal en crear una comunidad de mejora. Probablemente, la sociedad tardará tiempo en apreciar en toda su amplitud la contribución de Goldratt.
Este once de junio de 2011, Goldratt murió en su casa de Israel, en compañía de sus familiares y amigos íntimos.
La fuerza y la pasión de Eli, le permitieron dedicar sus últimos días a transmitir y compartir sus últimos pensamientos y percepciones innovadoras, a un grupo de colegas que se han comprometido a transferir estos conocimientos, a la comunidad de TOC (theory of constraints) como se conoce internacionalmente a los que participamos en ella, en particular, así como a la sociedad en general.
Como dijo Eli: “Sonrío y empiezo a contar con mis dedos:
Uno, la gente es buena.
Dos, todo conflicto puede ser resuelto.
Tres, toda situación, no importa lo compleja que inicialmente pueda parecer, es sorprendentemente simple.
Cuatro, toda situación se puede mejorar substancialmente; y ni el cielo es el límite.
Cinco, cada persona puede llegar a tener una vida plena.
Seis, siempre hay una solución en la que todos ganan.
¿Sigo contando?»

En este vínculo de colegas en consultoría de Ecuador, encontrarás un excelente resumen de sus libros:

¿Líder o Víctima?

En las sesiones de capacitación que he tenido la fortuna de facilitar, es muy común que surja un espacio en el que los participantes se quejan de lo que su organización, su jefe, sus padres, sus compañeros, la sociedad, el país, algunas hasta su Dios, les han causado y que les han impedido lograr lo que ellos desean.

Siempre tienen un culpable a quien asignar sus frustraciones.

Parte de la dinámica de la sesión es precisamente que se enfrenten con ellos mismos y que asuman la responsabilidad de su vida, de sus logros y por supuesto de sus fracasos; eso hace la diferencia entre un líder y una víctima.

Debo reconocer que el proceso no es sencillo; pero en la gran mayoría de los casos, se logra que un destello de propiedad se genere en las conciencias de los participantes. En parte por el proceso y estructura de la sesión, pero principalmente por los ejemplos de vida que se utilizan para demostrar los conceptos.

Es por ello que siempre estoy atento a nuevos ejemplos esclarecedores de la disyuntiva entre ser líder o ser víctima en el camino de la vida. Hace un momento acabo de leer una respuesta de Paulo Coelho (autor de El Alquimista, El Peregrino, El Zahir, 12 minutos y muchos libros más) a una pregunta de sus fans en su Blog.

Es un testimonio de vida que deja muy en claro que en la vida hay que enfrentar obstáculos construidos incluso por personas que amamos y con las mejores intenciones, pero que si asumimos el reto del liderazgo, saldremos adelante.

Gracias Paulo por compartir con el mundo tu talento y tu amor por la vida.

A continuación la respuesta de Paulo Coelho:
“Mis padres me encerraron en tres ocasiones en un manicomio. Las razones en mi expediente médico son banales Se dijo que estaba aislado, hostil y miserable en la escuela.
“No estaba loco, yo era sólo un muchacho de 17 años que quería ser escritor. Porque nadie entendió esto, me encerraron durante meses y me alimentaron con tranquilizantes. La terapia consistió simplemente en darme descargas eléctricas. Ellos tenían la intención de borrar la capa superior de mi memoria con el fin de lograr la paz en mi cabeza.
«Me prometí a mí mismo que un día iba a escribir sobre esta experiencia, para que los jóvenes entiendan que tenemos que luchar por nuestros sueños desde una etapa muy temprana de nuestra vida. El mensaje de «Veronika decide morir» es ese: atreverse a ser diferentes.
“Tú eres único, y debes aceptarte como eres, en vez de tratar de repetir los destinos de otras personas o patrones. La locura es comportarse como alguien que no eres.
“La normalidad es la capacidad de expresar tus sentimientos. Desde el momento en que no temas compartir tu corazón, serás una persona libre.
“Yo era un rebelde. Me oponía a todo, y eso es algo realmente bueno cuando se es joven. Mis padres trataron de hacer que me comportara correctamente. Trataron de todo, desde amenazas, hasta quejarse de lo mucho que los decepcionaba, pero nada funcionó.
“Ellos pensaban que había perdido el control, y se dijeron: «Está loco. Quiere ser un artista». Y luego me internaron en esa institución y aprendí a muy temprana edad que tenía que luchar.
“Elegí no verme a mí mismo como una víctima, pensé: «Paulo, ahora estás experimentando las dificultades que los verdaderos artistas experimentan en la realidad.».