Facundo Cabral, descansa en Paz

El día de hoy el mundo amanece con un trovador menos.
Facundo Cabral, muere en Guatemala producto de un criminal atentado. Lo que no hizo el cáncer lo hizo un grupo de bestias.

Facundo, descansa en Paz, después de una vida sin ella.

Facundo mensaje

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Facundo Cabral, juglar de la canción popular argentina, tuvo una vida marcada por el abandono, la pobreza y el dolor, a los que se sobrepuso con una «fuerza espiritual» que fue además motor de su arte y de su mensaje a favor de la paz y la vida.

«Soy un vagabundo first class«, se definió Cabral hace unos pocos meses, en una de sus últimas entrevistas, en la que señaló que de él «no se podía esperar nada» y finalmente tuvo una «vida extraordinaria».

Esa vida, que se apagó hoy de una forma trágica y violenta en Guatemala, comenzó el 22 de mayo de 1937 en la ciudad bonaerense de La Plata, en el seno de una familia marcada por el abandono de su padre, Rodolfo, cuando Cabral aún estaba en el vientre de su madre.

«Soy un tipo de suerte«, dijo el artista, al relatar que él y dos hermanos son sobrevivientes de un total de siete hijos que tuvo su madre, Sara, quien sola, acosada por la pobreza, resolvió mudarse a Tierra del Fuego, en el extremo sur de Argentina.

Autista, según reveló alguna vez el propio artista, Cabral dijo su primera palabra a los 6 años, al pronunciar el nombre de su madre.

Volvió a hablar a los 9, cuando detuvo el auto oficial que trasladaba al entonces presidente Juan Domingo Perón, le preguntó si había trabajo y la esposa del mandatario, Evita, se alegró de que «por fin» alguien pidiera empleo y no limosna y ordenó a los suyos que le dieran un trabajo a Sara.

Así, la familia se traslada a la ciudad bonaerense de Tandil, donde Cabral, mientras trabaja como peón rural, toma contacto con la música folclórica, pero también con el alcohol y la delincuencia.

Por robar, es enviado a un reformatorio, donde, gracias a un jesuita, mitiga su comportamiento violento entre los libros de una biblioteca.

Finalmente se escapa y se produce el mítico encuentro con Simón, un vagabundo que le hizo descubrir a Dios al recitarle el Sermón de la Montaña y, además, dar el empujón inicial a su carrera musical pues aquella experiencia epifánica le movió a componer su primera canción «Vuele bajo», una canción de cuna.

Con su guitarra al hombro, pocos años después, se mudó a la turística ciudad bonaerense de Mar del Plata, donde el dueño de un hotel le dio la oportunidad de cantar en público por primera vez.

Se consagró en 1970 con «No soy de aquí, ni soy de allá», canción mundialmente famosa.

Predicador del «cristianismo ecuménico», a Cabral se lo escuchó incansablemente hablar de Jesucristo, de Gandhi y de la Madre Teresa de Calcuta.

Cabral relató que una vez le preguntaron a la beata si tenía amigos artistas, en referencia al cantautor argentino, ella respondió: «El no es artista. Es un testigo. Es un testimonio de lo que puede hacer Dios con tu vida si te dejas llevar por Él».

Además de su mensaje espiritual, sus canciones se caracterizaron por un tono de crítica social y protesta, rasgo este último por el que se vio obligado a exiliarse en 1976, con el advenimiento de la dictadura militar que gobernó Argentina hasta 1983.

Exiliado en México, siguió con su carrera musical. A los 40 años, conoció en Nueva York al «amor de su vida», una joven veinte años menor que él con la que tuvo una hija. Ambas murieron en un accidente de avión.

Abatido por la tragedia, fue precisamente la Madre Teresa quien le sacudió preguntándole «Facundo, ¿dónde vas a poner el amor que te va a sobrar?», y así se lo llevó a bañar leprosos a Calcuta.

En 1984, regresó a Argentina para ser profeta en su tierra, vendiendo discos y llenando teatros y estadios.

Hombre de mil anécdotas, de vida intensa, vivía desde hace algunos años en un hotel de Buenos Aires, ya casi ciego, pero sin dejar de crear y comunicar su arte.

Grabó decenas de discos y escribió varios libros, una decena de ellos editados, entre ellos «Borges y yo», donde repasa sus diálogos con el célebre escritor argentino.

Declarado por la Unesco «Mensajero mundial de la paz» y nominado al Nobel de la Paz en 2008, Cabral murió paradójicamente víctima de una atroz violencia, a la que no le tenía miedo.

«Si estás poblado de amor no podés tener miedo porque el amor es valentía. Yo me crié en la violencia, con siete hermanos, nueve años en el desierto y cuatro de ellos murieron de hambre y de frío. Me crié con la violencia, luego la dictadura, el abandono de mi padre», dijo Cabral el año pasado, en un entrevista en México, cuando le preguntaron si no tenía miedo de actuar allí.
-EFE-

100 Consejos para lograr una mejor calidad de vida

¿Cómo lograr una mayor calidad de vida? Aquí las 100 cosas que son claves para la gestión de uno mismo en la vida.

1. No juzgues la vida de nadie, es el rasgo de mayor mediocridad de una persona. Si alguien quiere dejarlo todo y dar la vuelta al mundo, apóyale; si quiere ser cura, anímalo; y si quiere vivir en el campo alejado del mundanal ruido, también. Es su vida.

2. Sueña y sueña a lo grande, los sueños nos mantienen vivos y tiran de nosotros para delante. La depresión, dicho de manera coloquial, es la ausencia de sueños.

3. No envidies, es una derrota personal, la manifestación más evidente de que no estás satisfecho con tu vida. Encuentra tu camino y la envidia desaparecerá.

4. Practica el humor, es bueno para la salud física y mental, y mejora las relaciones personales.

5. Sé generoso, te sentirás bien: “Lo que das, te lo das; lo que no das, te lo quitas” (Jodorowsky).

6. Piensa menos y siente más: los sentimientos son el lenguaje del alma. Escucha lo que te dice el corazón: “Cuando piensas demasiado impides que las cosas sucedan” (Rosario Flores).

7. Aprende a no escuchar, poca gente está preparada mentalmente para entender tus sueños. Te criticarán y no te será fácil abstraerte de las críticas.

8. Practica la ley de la gratitud, es la primera ley del universo. Es difícil que ocurra nada bueno sin ser agradecido. Jean de la Bruyére afirmaba: “Solo un exceso es recomendable en el mundo: el exceso de gratitud”.

9. Omnia in bonum: todo lo que ocurre es para bien, aunque en un primer momento no lo entiendas. Los puntos se conectan en algún lugar del camino.

10. Practica deporte, y deporte no es sólo ir a correr, a la piscina o al gimnasio, es, sobre todo, estar activo.

11. Lee mucho y de todo (economía, psicología, marketing, filosofía, historia…), amplia muchas perspectivas y aporta muchos ángulos de vista. La creatividad no es más que la unión de informaciones distantes.

12. Sonríe y vencerás: la sonrisa es la forma más barata de mejorar tu apariencia… y como dijo Paco Rabanne, “el mejor atuendo de una modelo”.

13. Escucha música: es una gran generadora de estados de ánimo y gracias a ella se trasciende a un estado que predispone a dar lo mejor. “La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo”, afirmaba Platón.

14. Ve al cine: una buena película con su guión, con su banda sonora, con sus actores… puede aportar muchos inputs vitales.

15. No vayas demasiado rápido, te será imposible disfrutar de lo que haces. Los sabios suelen pecar de lentos.

16. Vive cada instante: estés donde estés y hagas lo que hagas, disfrútalo con intensidad. Es el eternal now oriental. No tengas tu cabeza en otra parte.

17. Sé versátil, o lo que es lo mismo, saborea de igual manera un bocadillo de jamón sentado en el borde de un río como de una comida en un restaurante de tres estrellas michelín.

18. Viaja todo lo que puedas: viajar no es ir muy lejos sino moverse con la mente abierta y empaparse de todo lo que se ve. No conozco ningún sitio que no merezca la pena. Y cuando viajes olvídate de la tortilla de patatas.

19. Lo de fuera es lo de dentro: “Aunque nada cambie, si tú cambias, todo cambia” (Álex Rovira). Dicho de otra manera: “Cuando cambiamos la forma de mirar las cosas, las cosas que miramos cambian” (Dyer). ¿No te has dado cuenta que el día que estás de mejor ánimo las cosas funcionan mejor?

20. Ten una actitud mental abierta: todo te da pistas y señales hacia dónde debes dirigir tus pasos. No desprecies lo que no entiendes e intenta digerirlo.

21. ¿Cómo encontrar tu camino en la vida? Hazte una pregunta: ¿Qué me hace sentir bien? Por ahí andan los tiros. Donde disfrutas están tus talentos. Entonces, busca la forma de llegar y no te parapetes en las circunstancias para no hacerlo.

22. Huye de los pesimistas, son un auténtico cáncer de la vida, chupan energía a no poder más y te dejan mal cuerpo.

23. Sé curioso: es uno de los rasgos que más distinguen a las personas felices, siempre tienen proyectos por realizar: aprender inglés, a cocinar, ir a algún país…

24. Intenta estar en contacto con la naturaleza: mar, montaña, animales, ríos, plantas… Si interactúas con ella te enseñará muchas cosas y te transmitirá paz.

25. Una vez tomada una decisión, olvídate del resto de alternativas. Saca el máximo partido a la elegida. No intentes optimizar siempre, a veces las cosas salen mejor y otras peor.

26. Reconcíliate con el pasado: sí, es verdad, has hecho cosas mal, has dañado a personas, te equivocaste en ciertos comportamientos… pero también tienes derecho a fallar.

27. El fracaso no existe, sólo la experiencia. Todo suma.

28. Los obstáculos son la forma que tiene la vida de separar entre los que dicen que quieren algo de los que realmente lo quieren; los primeros “desistirán” y los segundos “persistirán”. Lo dice el manifiesto Vikingo: ¿Quién sabe lo que los problemas pueden hacer por ti?

29. Se puede aprender de todo y de todos, que no te quepa duda. Es una cuestión de educar tu mirada para descubrir lo positivo de cada situación.

30. No te quejes, seguramente hay gente en situaciones mucho peores que la tuya.

31. Como caigas en el victimismo, la resignación y la negación estás perdido. Son los rasgos que definen a los perdedores.

32. El dinero bien ganado y bien utilizado es maravilloso. No dejes que otros te hagan ver que es algo sucio. Mentira. Con dinero nos vestimos, viajamos, invertimos, hacemos donaciones… El problema no está en el dinero sino en la avaricia del ser humano.

33. Aléjate del concepto de propiedad: mi casa, mi coche, mi terreno… Muchas veces generan cargas y dependencias que te arruinan la vida. Hay gente que no vive por los compromisos financieros que se genera.

34. ¿Te apetece y puedes disfrutar de un velero? Alquílalo y disfrútalo. Si lo compras el resto del tiempo estará atracado generando gastos y preocupaciones sólo para satisfacer un ego frágil. Lo mismo para las casas/chalets y otros bienes materiales.

35. Deja el orgullo en casa, te impide corregir y mejorar. Tu mayor aliado: la humildad. Un «me equivoqué» y un «no sé» son muestras de inteligencia.

36. No intentes aparentar lo que no eres, se nota.

37. Todo tiene energía: personas, cosas, animales… y sólo hay de dos tipos: positiva (que construye) o negativa (que destruye). Busca en todo la primera y aléjate de la segunda. Cuando mejor te sientas, más en sintonía estás con el universo y en un estado más proclive para la expansividad, para crear, para que tus talentos se manifiesten.

38. Desde el derrotismo, el pesimismo, la actitud negativa es imposible construir nada. Cuando no te encuentres bien, actúa como si lo estuvieses. Las cosas positivas suceden a la gente positiva.

39. Acepta el misterio de la vida: no podrás entenderlo ni comprenderlo todo. Las contradicciones y paradojas forman parte de la vida.

40. Perdona: la venganza te deja saciado en el corto plazo pero en el largo te arrepientes. No merece la pena. Bastante cruz tiene ya el que ha cometido un crimen. Lo expresaba magistralmente Martín Seligman: “No puedes hacer daño al culpable no perdonando, pero puedes liberarte perdonándolo”.

41. Pide ayuda: no lo podrás hacer tú todo. Cada uno sabemos de lo que sabemos. Rodéate de gente competente. Lo caro casi siempre es barato, no sólo en dinero sino en preocupaciones y tiempo.

42. Si te gusta, escribe de vez en cuando, ayuda a poner en orden ideas y a amueblar la cabeza: “Escribir es conocerse y conocerse es vivir” (José Luis Sanpedro).

43. Mantén el contacto con los niños: son los grandes genios de la vida y te enseñarán muchas cosas: su curiosidad, su sentido lúdico, su gestión del error…

44. Mantén el contacto con los animales: Eduadro Punset explicaba: “La inteligencia emocional la aprendí de los animales”. Me lo creo.

45. Cuida tu máquina: tu cuerpo y tu mente. El primero con deporte, nutrición, cuidados…; y el segundo con lecturas, viajes, conversaciones, meditación…

46. Dispara primero y apunta después: “Lo importante no es lo que piensas, dices o planeas, sino lo que haces” (@blpgirl). Está bien planificar pero sin pasarse. El camino enseña muchas cosas.

47. Haz cosas: te arrepentirás más de lo que no hiciste en su día que de los errores que cometiste: “Entre hacer y no hacer elige siempre lo primero, porque si te equivocas al menos tendrás la experiencia” (Jodorowsky).

48. Si te atacan, responde con tranquilidad, no hay nada que desestabilice más.

49. Tú eres mucha gente, no vayas de autosuficiente: eres el sumatorio de un gran cantidad de personas que te hayan ayudado, no sólo materialmente sino emocional o personalmente. De algunas de ellas a lo mejor ni eres consciente de la ayuda que te prestaron.

50. Abre los ojos y los oídos: las oportunidades están en todos los lados y en todas las personas, muchas veces en lo más insospechado. Todo da indicios y pruebas.

51. Si te gustan y puedes, aprende idiomas, te abrirán muchas puertas en lo profesional y en lo personal.

52. Practica la diversidad: aunque te cueste, rodéate de personas con diferentes profesiones (abogados, ingenieros, psicólogos…), culturas (anglosajones, latinos, chinos…) y formas de vida (bohemios, ejecutivos agresivos, artistas…). No intentes comprender, absorbe.

53. Haz cosas sin esperar absolutamente nada a cambio… algunas veces te sorprenderás con lo que ocurre.

54. Relativiza: Cuando te duela algo, date una vuelta por la planta de oncología de un hospital infantil, por una cárcel o por un barrio marginal de drogas. Todas tus penas desaparecerán.

55. Sabiduría no es tener carreras universitarias, ni masters, ni idiomas… sino saber distinguir lo “esencial” de lo “accidental”. Hay gente que tiene una “sabiduría callada”, del hombre del campo, que ni siquiera ha pisado jamás un aula. Escúchalos.

56. Quien quiere hacer algo busca la forma; quien no quiere busca excusas. Así de claro. Si de verdad quieres un objetivo, lo lograrás.

57. Practica la fórmula KISS: Keep It Simple Stupid. Simplificar es vivir mejor. Hay gente experta en complicarse la vida.

58. Poco + Poco = Mucho. Es increíble lo que se puede lograr si cada uno ponemos de nuestra parte. Lo decía Mandela: “No es difícil cambiar el mundo, lo difícil es cambiarte a ti mismo”.

59. Imposible es eso que nadie ha hecho hasta que alguien lo rubrica. Por eso, como dice Silvio Rodríguez, “prefiero hablar de las cosas imposibles porque de lo posible se habla demasiado”. Un grupo musical cantaba: «Faltan soñadores y sobran intérpretes de sueños».

60. No te flageles: yo, tú y todos a veces somos unos incoherentes… Pecados del ser humano: “Es fácil creer en algo y no estar a la altura de tus creencias” (House). La mejora personal es un proceso, no un estado.

61. “Cuanto más te entiendas a ti mismo, más entenderás al mundo” (Paulo Coelho). Sobran los comentarios.

62. Sorprender nunca falla: verás como disfruta la gente cuando eres capaz de emocionarla con algo inesperado. La vida es emoción y las sorpresas son emocionantes. No es cuestión de grandes cosas, sino de algo no esperado. Muchas veces es fácil hacer feliz a los demás.

63. Despréndete de los resultados: tenlos en la cabeza pero no te obsesiones con ellos. Visualízalos pero que no te esclavicen. Los resultados no te pertenecen, te llegan.

64. Como tú te sientes, los demás te ven. No es cuestión de lo que eres, sino como te juzgas a ti mismo, de tu autoestima.

65. Si no tienes la autoestima muy elevada, pide a cinco personas de tu máxima confianza que te digan cinco cosas buenas de ti. Verás como hay muchos que valoran cosas tuyas.

66. Serenidad: Mucho más importante que lo que te ocurre es cómo lo afrontas. Piensa que todo sucede por algo. No te pelees con la vida, no le eches un pulso… es agotador.

67. Nunca es tarde para encontrar el sentido de la vida. Que lo conseguido hasta el momento no hipoteque tu porvenir. A veces tendrás que dejar de lado tus estudios, tus ascensos, tus amistades… para empezar tu auténtica vida.

68. Sé valiente: es imposible ser feliz de otra manera. El miedo produce muchas frustraciones, sobre todo el miedo al ridículo. Olvídalo. La primera vez duele mucho, menos la segunda, algo la tercera… hasta que desaparece porque te da igual el qué dirán.

69. La gente te respeta tanto como tú te haces respetar. No dejes que te manipulen. Si alguien no te acepta, apártate de él/ella.

70. Hay jaulas que son de oro: no culpes a nadie, la libertad individual siempre existe. Hay ascensos que amargan la vida. Los “cargos” muchas veces son “cargas”.

71. No escatimes elogios: son agradables para el que los recibe y te hacen sentir bien. A todo el mundo le gusta escuchar cosas buenas sobre él.

72. Asertividad: cuida el tono en las reprimendas. La gente está dispuesta a mejorar casi siempre pero lo que no soportan es que la humillen. Una crítica bien hecha se agradece como agua de mayo.

73. Si delegas y tienes paciencia para asumir los errores por falta de experiencia en quien has puesto tu confianza, con el tiempo verás qué lejos se puede llegar.

74. Ser amable y educado te abrirá muchas puertas. Una de las cosas que más rechaza la gente es la soberbia y la prepotencia.

75. No dejes la suerte en manos del azar: cuando quieres algo de verdad (no de palabra), todas las piezas del puzzle empiezan a encajar para que ocurra. Ten fe y no abandones. Recuerda lo de los obstáculos.

76. La soledad como refugio está bien; como forma de vida te mata lentamente.

77. Es fácil olvidar los mensajes importantes. Por ello, citas, objetivos, ideas… ponlos en lugares visibles. Ten un visual board, utiliza símbolos que te lo recuerden, utiliza frases de ánimo y positivas…

78. No intentes eliminar los pensamientos negativos sino reemplázalos con otros positivos. No luches contra lo que “no quieres” sino pon el foco en lo que “quieres”.

79. Ten paciencia: no se siembra hoy y se recoge mañana. Es ley de vida. Todo llega, pero no desistas. La vida es una cuestión de pegar tiros. Después de haber pegado muchos empiezas a ajustar el disparo mejor.

80. Aprende a decir no: al principio te pueden rechazar, con el paso del tiempo te pone en valor. Si crees que lo que ofreces lo vale, salvo excepciones, no cedas.

81. Uno de los grandes males sociales es la educación que nos uniformiza y nos mete a todos en el mismo saco. Cuidado con lo que aprendes. Educar es ayudar a cada persona a ser ella misma; educar es ayudar a una persona a ser feliz.

82. Comete locuras de vez en cuando: “El que esté libre de pecado… no sabe lo que se pierde” (@fanultra). No vayas dando una imagen exquisita, es mentira. Nadie somos ángeles. Además, errar –incluso intencionadamente- elimina presiones.

83. Pon en práctica tu creatividad: crear es una de las cosas que más satisfacciones proporciona. Crear es dejar tu huella, es la posibilidad de ser tú mismo. La creatividad no es una cosa del trabajo, sino de cualquier ámbito de la vida: en la cocina, preparando un viaje o en una fiesta.

84. Gestiona el cambio: las cosas no son estáticas sino que varían con el tiempo. Sé flexible y adáptate y gestiona las circunstancias, de otro modo lo pasarás mal. La vida es como el clima, es el que es, pero si llueve, toma el paraguas; si hace frío, ponte el abrigo; si tienes calor, enciende el aire acondicionado… Refunfuñar por lo que no es posible cambiar es inmadurez.

85. La honestidad, con uno mismo y con los demás, merece la pena.

86. Lo esencial de cada persona es su singularidad: “Lo que te hace diferente, te hace valioso; lo que hace diferente, te hace único”. Recuerda: no hay otro como tú. No existen los repetidos, ¡aprovéchalo!

87. La amistad no es conocerse de muchos años. Amistad es intercambio de intimidades, discreción, respeto, no juzgar… por eso, no abunda.

88. Los mayores enemigos suelen estar cerca: si tu familia, si tus amigos, si tus compañeros no te respetan… mándales a paseo. No te merecen.

89. No exprimas tanto la naranja que amargue el zumo. La avaricia rompe saco. A veces por no renunciar a un poco se pierde todo.

90. Algunas personas te engañarán, otras se aprovecharán de ti. Acéptalo y aprende, pero no lo rumies constantemente en la cabeza, te haces daño a ti mismo.

91. No grites: a una persona que chilla sus razones le abandonan. La tranquilidad de espíritu facilita las relaciones y llegar a acuerdos.

92. Lo que abandonas, te abandona.

93. Si crees en algo y sale mal, continúa: Winners never quit; quitters never win. “Los ganadores nunca desisten; los que desisten nunca ganan”.

94. La realidad no es más que la manifestación de la conciencia colectiva de la humanidad. Somos lo que en cada momento hemos decidido ser. No protestemos: “Si cada uno barriese delante de su casa qué limpia estaría la ciudad” (Prov. Japonés).

95. Todas las crisis (tulipanes, ferrocarril, puntocom, subprimes…) a lo largo de la historia son iguales, producto de la avaricia. A día de hoy podemos decir que dentro de X años tendremos otra. Lo que cambia son los protagonistas.

96. Vivir es elegir y elegir es rechazar. Cada decisión implica renuncias. No te fijes en lo que dejas sino en lo que ganas con la alternativa elegida.

97. Desaprende. Tenemos demasiada basura en la cabeza, demasiados paradigmas y creencias que nos limitan. Lo decía Goethe: “Ten cuidado con lo que aprendes que no podrás olvidarlo”. Empieza a cuestionar y a no creerte lo que te cuentan.

98. Aprende a valorar lo inmaterial. Lo bueno de esta vida es que las cosas realmente importantes no se pueden comprar con dinero por mucho que uno que esté dispuesto a pagar por ellas. No se puede adquirir con el talonario afecto, ni confianza, ni lealtad, ni respeto… eso hay que ganárselo.

99. Lo que nunca falla es ser uno mismo. No negocies con la autenticidad y atrévete a ser quien eres: «No liberes al camello de su joroba puedes estar eliminándolo de ser camello» (Cheterton).

100. “La vida es maravillosa, pero hay que saber maravillarse” (Eduardo Jáuregui).

Tomado de una cadena de internet

Inteligencia Emocional: Lo que buscan los jefes en sus colaboradores

Continuando con el tema de competencias emocionales; Daniel Goleman en su libro “La Inteligencia Emocional en la Práctica”, menciona acerca de las expectativas que los empresarios tienen en sus colaboradores:

Una encuesta realizada entre empresarios estadounidenses, revela que más de la mitad de los trabajadores carecen de la motivación necesaria para aprender y mejorar en su empleo. Cuatro de cada diez son incapaces de trabajar en equipo y sólo el 19% de los que se esfuerzan por alcanzar el nivel requerido para el trabajo demuestran tener suficiente autodisciplina en sus hábitos laborales.
Cada vez es mayor el número de empresarios que se quejan de la falta de aptitudes sociales de los nuevos trabajadores. En palabras de un ejecutivo de una importante cadena de restaurantes: «son muchos los jóvenes que, incapaces de aceptar las críticas, suelen adoptar una actitud sumamente defensiva y hostil cuando alguien les hace la menor observación sobre lo que están haciendo, reaccionando como si se tratara de un ataque personal».
Pero este problema no afecta solamente a los nuevos trabajadores sino que también puede aplicarse a ciertos ejecutivos ya establecidos. En la sociedad de los años sesenta y setenta, la gente trataba de abrirse camino acudiendo a las universidades más adecuadas e intentando obtener las mejores calificaciones. Pero lo cierto es que el mundo se ha llenado de mujeres y hombres bien preparados que alguna vez fueron sólidas promesas pero que han terminado quedándose estancados —o, peor aún, que han perdido por completo el rumbo— a causa de sus importantes deficiencias en el campo de la inteligencia emocional.
En una encuesta de alcance nacional en Estados Unidos que trataba de determinar lo que demandan los empresarios de sus nuevos trabajadores, las competencias técnicas concretas no eran más importantes que la habilidad subyacente para aprender el trabajo. Pero, además de esta cualidad, los empresarios enumeraban también las siguientes:
• Capacidad de escuchar y de comunicarse verbalmente
• Adaptabilidad y capacidad de dar una respuesta creativa ante los contratiempos y los obstáculos
• Capacidad de controlarse a sí mismo, confianza, motivación para trabajar en la consecución de determinados objetivos, sensación de querer abrirse un camino y sentirse orgulloso de los logros conseguidos
• Eficacia grupal e interpersonal, cooperación, capacidad de trabajar en equipo y habilidad para negociar las disputas
• Eficacia dentro de la organización, predisposición a participar activamente y potencial de liderazgo.
Así pues, sólo uno entre los rasgos más valorados por los empresarios tenía un carácter académico, la competencia matemática y las habilidades de lectura y escritura.
Otro estudio acerca de lo que las empresas buscan en los nuevos licenciados en gestión empresarial arroja también una lista muy parecida. En este último caso, las tres capacidades más valoradas son la iniciativa, la capacidad de comunicación y las habilidades interpersonales. Como comentaba Jill Fadule, directora del departamento de admisiones y becas de la Harvard Business School: «la empatía, la asunción del punto de vista de los demás, la comunicación y la cooperación se cuentan entre las competencias que esta universidad valora más en quienes aspiran a ingresar en ella».
En México…

En México, de acuerdo con un sondeo realizado por la bolsa de empleo, Trabajando.com, 3 de cada 10 empresarios esperan que este 2011 su equipo de colaboradores sea más proactivo; 2 de cada 10 quieren colaboradores atentos a su productividad y casi 3 de cada 10 anda tras personal que demuestre mayor compromiso hacia la organización.
En el sondeo, realizado entre 3,000 personas, un 17% citó la motivación como el principal factor que quisiera encontrar en su plantilla laboral, mientras que un 5% se inclina a la idea de contar con profesionistas más independientes.
«Las compañías tienen muy claro lo importante y estratégico que es tener un equipo humano de excelencia para lograr buenos resultados, de ahí que le exijan a sus trabajadores competencias y habilidades adicionales a su formación académica y profesional», menciona la directora general de Trabajando.com, Margarita Chico.
Una tendencia común en cuestiones de trabajo es culpar a un tercero de las situaciones difíciles, afirma la pedagoga de la Universidad del Valle de México, Lilia Soria. El profesionista pide confianza en su trabajo y nuevos retos, cuando se los asignan, al primer problema que se presenta quiere renunciar. Hay gente que «sólo desea ir a trabajar y que nunca haya dificultades, eso es imposible en el medio laboral».
La especialista agrega que los colaboradores que adoptan la actitud de quejarse por cada hecho que sucede en su área, dan a entender que no están listos para asumir una responsabilidad mayor. ¿Cómo darles más participación, si ante una dificultad desertan? El trabajador que detecta un problema y hace una aportación para resolverlo, tiene más posibilidades de ser elegido para un proyecto que requiere de control y cierta ‘mano dura’.
En opinión de Soria, la otra misión del empleado es hacer notar al jefe los logros y el potencial con que cuenta. Puede haber ‘buenas intenciones ‘, pero eso no basta. Si alguien se compromete a mostrar sugerencias para mejorar el flujo de trabajo en el área, debe presentarlas «varios días después, no años más tarde». El aplomo laboral se desarrolla diario y se demuestra, de lo contrario tarde o temprano llega otra persona con esas «famosas ideas» y es quien consigue avanzar.